El conjunto dirigido por Ruyman Herrera salió muy concentrado desde el inicio, firmando un buen arranque que le permitió jugar con mayor seguridad durante buena parte del encuentro. Aun así, las ventajas nunca llegaron a ser definitivas en la primera mitad, con un Romade que, pese a las importantes bajas con las que llegaba a la cita, mostró un buen juego colectivo.

Las grancanarias, apoyadas en la calidad técnica individual de su primera línea, lograban generar peligro constante ante la defensa perdomera. Sin embargo, la solidez defensiva de las locales y una mayor eficacia en ataque permitieron al Perdoma marcharse al descanso con una renta de cinco goles, una ventaja importante pero que en ningún caso se consideraba definitiva.
Tras la reanudación, las jugadoras del Perdoma —que en esta ocasión vestían de azul— mantuvieron la concentración y el ritmo competitivo, conscientes de la importancia de evitar cualquier intento de remontada. Romade no dejó de intentarlo en ningún momento, pero las locales supieron gestionar el partido con madurez, ampliando progresivamente la ventaja en el marcador.
Finalmente, el choque concluyó con 32-24, certificando una victoria de gran valor para un equipo en el que todas las jugadoras aportaron su granito de arena para sumar dos puntos fundamentales.
El Balonmano Perdoma ya tiene la mente puesta en su próxima cita, una nueva final que llegará este sábado en Asturias ante el Balonmano Gijón, donde buscará seguir sumando en este tramo decisivo de la temporada.




